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viernes, 23 de marzo de 2012

Historia de Eder, la chica que vivió cuatro meses sin móvil

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Eder Garaeta es una chica lista, se le nota en la mirada. No sé si lista de notas o lista de la vida o lista de las dos cosas, pero es lista de exploradora, eso seguro. 

Un viernes, estábamos hablando en clase sobre el concepto de sostenibilidad aplicado a la comunicación actual. De pronto, desde la última fila, Eder levantó la mano y nos contó su experiencia: cuatro meses viviendo sin móvil, estancia en Nueva York por medio incluída.

Me gustó mucho lo que contó. Tanto, que en el descanso de clase me acerqué y le pregunté a Eder si podía entrevistarle para nothing is everything...

HISTORIA DE EDER, LA CHICA QUE VIVIÓ CUATRO MESES SIN MÓVIL. 

A Eder le gusta el color azul, el sabor del pan con aceite y la marca Forever 21. Es colchonera hasta la médula y en un futuro quiere ser periodista-presentadora de informativos. Ahora mismo está estudiando la doble licenciatura de Periodismo y Gestión de Empresas de moda en CUV y de mayor le gustaría poder viajar, leer y escribir todo el día, vivir en las afueras y tener una familia a la que cuidar.

-¿Una palabra bonita?
- "Promesa"

- ¿Y un libro?
-"Historia de dos ciudades", de Charles Dickens.

-¿Cómo definirías el concepto de "estilo"?
-"Antes de ir a un lugar lo visualizo y me imagino con la ropa que me gustaría llevar. No tengo un estilo definido, suelo ser muy impulsiva. Dependiendo de cómo me sienta escojo los colores, las prendas… Suelo vestir simple pero sexy, me baso en menos es más. De todas formas, pongo más empeño en el pelo, los complementos y sobre todo, en el carácter. Lo que tengo claro es que nunca me disfrazaré de lo que no soy".

Su experiencia sin-móvil fué resultado del destino y si fuera un cuento, empezaría así:


"Érase una vez una joven española a la que (sin querer) se le rompían los móviles. Durante la primera semana de una estancia de verano en Nueva York, el cruel destino quiso que su terminal pasara a mejor vida (=reciclaje).  Hubo un par de preavisos -apagones repentinos y demás- hasta que por fin... su móvil murió. 

Sin opción a la sustitución,  Eder decidió buscarse la vida: comunicaba con su familia por Skype, -llamaba cuando encontraba un ordenador, en plan prueba, a ver si pillo a mamá conectada-,  quedaba con sus amigas puntualmente -si no estáis a esa hora me voy, no tengo forma de localizaros- e intentaba volver con su novio español a base de largos e-mails donde le contaba lo mucho que le echaba de menos y sus aventuras en la gran ciudad.

Eder aprendió a escribir mejor y a expresar sentimientos un poco más profundos. Descubrió que lo exclusivo se dice en persona, -no por whatsapp- y que es mejor pensar las respuestas que enviar lo primero que se te pasa por el pulgar. 

Eder también descubrió lo mucho que le molestaba quedar con sus amigas a tomar algo y que todas estuvieran más pendientes del móvil que de la conversación, y que nuestra relación con la tecnología pone de manifiesto que somos las personas las que tenemos un problema con la conectividad, no los terminales".


COSAS QUE NUNCA TE DIJE POR MÓVIL

"El móvil nos rompe, y en mi generación, rompe un montón de relaciones".  

"Cuando tienes una experiencia de este tipo descubres que ahora nos decimos un montón de cosas que en realidad no pensamos". 

"Aprendes también una cierta cultura del respeto, te concentras más en lo que llevas entre manos y de pronto descubres el placer de estar una hora seguida preparando un trabajo para clase".


(La experiencia del fluir, propia de la actividad creativa, suele darse cuando llevamos un mínimo de tiempo trabajando en algo. Sometidos como estamos a las constantes interrupciones, es más díficil generar esa experiencia). 

"Aprendí a tener más paciencia y a dejar de controlar a los demás. (Ver la notificación de que la otra persona ha recibido el whatsapp y preguntarse:¿Por qué no contesta?) Y en Nueva York tuve una sensación de lejanía real, muy chula. Sin móvil, sin internet, sin Facebook, sin Twitter, perdida en la Gran Manzana de pronto sentí que "¡... estaba lejos de verdad!" 

Eder también me contó algo muy chulo, algo que seguramente volverá, algo que muchos hemos perdido y que ahora queremos recuperar: el misterio. "No tengo porqué hacerme una foto de cada lugar donde estoy y colgarla en Facebook". 

Al volver a España, Eder estuvo todavía unas semanas sin móvil. Luego volvió a conectarse y ahora busca encontrar una fórmula que le ayude a recuperar esa sensación de equilibrio que conoció en Nueva York. De vez en cuando, sobre todo en fines de semana, Eder hace experimentos. Apaga el móvil 48 horas y se deja llevar.


-¿Nunca te preocupó el hecho de no poder llamar a nadie si te pasaba algo? 

- "La verdad es que no. Además, aprendí a buscarme la vida. Las cabinas escasean cada vez más, pero...  siempre hay una fórmula. De vuelta a España me pasó algo curioso: un fin de semana bajé a Madrid sin móvil. Estuve toda la tarde en la ciudad y al volver, de pronto me di cuenta que me había dejado la cartera en casa. Sin móvil, sin forma de avisar, me subí a un taxi y le expliqué mi problema al conductor... que se ofreció a acercarme gratis hasta la estación"

Eder, muchas gracias por tu primera entrevista. Tengo un pequeño regalo para ti. Lo descubrí el pasado miércoles, gracias a @smmhugo. Mira, haz click aquí y disfruta de "The quiet place".

viernes, 2 de marzo de 2012

Descubriendo el proyecto "Hecho a mano"

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Hay manos grandes, pequeñas y medianas. Manos gordis, dedos largos, articulaciones que sufren y marcas que recogen momentos de una vida. Hay manos que hablan de tierra, labranza y cosecha, manos que coleccionan arte y lienzos en blanco, manos que recorren como gacelas el cuero de la piel en busca de un zapato y manos, muchas manos, que hablan de vidas y trabajos cotidianos. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

¿Consumo artesanal versus Fast Fashion?

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Algunas palabras son como algunas parejas: parece que no pegan nada, hasta que las ves juntas. Y entonces piensas: ¡claro que sí!

"¿Consumo artesanal?" El concepto llegaba de la mano de Lucía Cordeiro, Directora Ejecutiva de ACME, la Asociación de Creadores de Moda Española, constituida en 1998 que en la actualidad cuenta con la participación de 35 marcas de diseño de moda. 

Lucía  habló sobre la marca "España" y el papel de la Asociación en la promoción de la moda más allá de nuestras fronteras. La directora ejecutiva de ACME explicó que, en estos momentos, la marca "España" no tiene una identidad con unos atributos bien definidos. 

"Si pensamos en otros países, Francia se ha posicionado en torno al lujo, Italia como el pret-a-porter y la moda de calidad, EEUU como los grandes medios de comunicación y España como Prontomoda y conceptos de negocio -Inditex, Mango- unidos a la pronto moda y la moda nupcial". 

Fue la semana pasada, en el marco del seminario CO+MO 011 organizado por  FCom Navarra. Lucía comenzó su intervención hablando de la diferencia entre imagen y apariencia, el mundo de la copia y el consumo de marcas de lujo: 

"Hemos confundido apariencia con imagen". La imagen es positiva, la apariencia es negativa. La imagen es importante: habla de nosotros y siempre podemos crear más de una imagen de nosotros mismos. Mientras que la apariencia es falsa, y en cierto modo, es preocupante".  

Y refiriéndose a las falsificaciones, preguntaba: 

"¿Qué nos lleva a querer aparentar lo que no somos?" 

Casi al final de su presentación, Lucía habló de la defensa de la artesanía como último bastión que nos queda en España: 

"La artesanía no es sólo manual. Hay artesanía en la creación, la hay en la producción, y también en el consumo". 

¿... En el consumo? 

"Sí, mimando los productos que consumimos. Conociendo los materiales y la autoría que hay detrás de cualquier producto. Ya lo hacemos en sectores como la gastronomía. ¿Por qué en moda nos dejamos llevar por la tendencia del precio-precio-precio? Hemos de comprar menos pero comprar mejor. Acabar con esa compra bulímica que no necesitamos a nivel físico y psíquico, y empezar a consumir selectivamente". 

Me encanta el concepto de "Consumo Artesanal" frente al concepto de "Fast Fashion". Pero en estos momentos, pienso que practicar ese tipo de consumo algunas veces está vinculado a un poder adquisitivo medio (más bien alto). Es el eterno debate entre calidad y cantidad, aderezado por una realidad: nuestro ritmo frenético de consumo no es sostenible en el tiempo. ¿Tú qué opinas? 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Los tres deseos de Moses

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Comunicar es encontrar un territorio común, construir una terraza imaginaria donde sentarte al rico sol y poder conversar con el otro. O no hablar, pero entenderte. Sin territorio común no hay conversación, y sin conversación no hay alegría. -"Han perdido la sintonía", escuché decir a una pesona, -"Y ya no están en la misma onda".

Hablarle al vacío produce
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vértigo.

martes, 16 de agosto de 2011

D+espacio

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"Correr cuando se deba, parar cuando se pueda", dice el slogan del movimiento slow. A mí me gusta llamarle vivir D-espacio; fue desde que descubrí que la palabra "Despacio"  también contiene a la palabra "Espacio", separada sólo por un guión.

Este verano, mi amiga María me dió una idea mejor: Vivir "D+espacio", separado por el signo más, en lugar de un guión: Lentitud, que deja espacio y suma: en positivo, no en negativo.

miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Qué tienen en común la creatividad y las vacaciones?

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 “Si un policía me dice “papeles”, y contesto “tijeras”… ¿Yo gano?” Visto en Facebook. 

Sucedió hace un par de semanas, mientras buceaba. De pronto me pareció que la creatividad y las vacaciones tenían algo en común. Seguí nadando, y a golpe de aleta intenté tirar de ese nuevo hilo que me estaba regalando el mar.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Una entrevista a Tamara Martin, diseñadora de The Backyard

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"Speak through the earthquake, wind and fire, O still, small voice of calm!" 
John Greenleaf Whittier 


Como el artesano que vuelca todas sus energías en hacer al menos una cosa muy bien, los accesorios de Tamara Martin -la bloguera de Ithunter- cuentan historias de edición limitada, memoria vital que disfruta colgándose de un cuello terso. "The Backyard" son Flakes, que recuerdan a desayunos de domingo con periódico y café, pero también a tardes de verano tirados en suaves campos de algodón, viendo cómo los árboles se arrugan al atardecer.

Lo pequeño todavía es bonito, escribió una vez Joseph Pearce. En el caso de Tamara Martin, sus diseños para "The Backyard" parecen poesía hecha a mano. Delicadeza, que en lugar de versos encadena cuentas y retales de encaje. Dedicación, que confirma la viabilidad -últimamente cada vez más- de modelos de negocio que nacen para ser pequeños, y buscan ofrecer un beneficio diferente: crecimiento cualitativo, en lugar del cuantitativo.  



UNA ENTREVISTA A TAMARA MARTIN, DISEÑADORA DE 
THE BACKYARD

coolnalism: ¿Cómo surgió el proyecto "The Backyard", y cómo te decidiste a reivindicar ese arte de las cosas hechas con atención, paciencia y dedicación, reutilizando materiales para darles una segunda vida?

Tamara Martin: La verdad, no sé cómo surgió la idea, nunca he sido de hacer muchas manualidades, precisamente. Supongo que fue la suma de diferentes motivos...

¿Alguna vez te has comprado algo que en el momento te ha hecho pensar "Oh, es precioso!" y a las dos semanas resulta que, ni era tan precioso ni en realidad sabes porqué te lo has comprado? Y seguramente es porque ya lo has visto en todas partes: en todas las revistas, en veinte chicas con las que te cruzaste por la calle, en los escaparates... Y si no lo has visto igual, quizás lo has visto parecido: porque sabes que se han producido miles de unidades repartidas por cientos de países y ese simple pensamiento es tan masivo que satura al momento.

Sabía que quería hacer algo, y que el hecho de estar cambiando de ciudad constantemente no favorecía el establecer nada con una mínima infraestructura, así que pensé que vale, que lo haría todo yo misma. Transportar tejidos, patrones y máquina de coser, -entre otras cosas-, allá donde voy no me pareció una idea de lo más práctica, así que decidí centrarme en algo más pequeño, de momento. Y por eso acabaron siendo piezas de bisutería. De no ser por las circunstancias nunca se me hubiera ocurrido probar suerte con este tipo de producto, seguramente.

Me gustó la idea de hacer algo tranquilo, donde cada pieza requiera de todo mi tiempo y atención. No hay cadena de producción, no hay series masivas. Soy yo: cortando, cosiendo, estampando el sello a mano en las bolsitas en las que se envían los collares, dándome el paseo a la oficina de Correos para enviarlos. Y está bien. Así sabes que el collar que llevas se hizo por y para ti. 

coolnalism: ¿Te consideras una persona aventurera? ¿Qué cosas hacen feliz a Tamara Martin? 

Tamara Martin:
Me hacen feliz las coincidencias: que suene de pronto una canción que me recuerda cosas bonitas, acurrucarme en el sofá con mi chico para ver una película cuando llueve a mares, un café con buena charla, los ataques de risa que te hacen acabar llorando, encontrar aguacates maduros en Alemania (a dos por mes, voy), descubrir cosas que daba por perdidas en los bolsillos de chaquetas de la temporada pasada...

¿Aventurera? Diría que antes lo era mucho más que ahora, pero creo que, ciñéndome a los hechos objetivos y a lo rápido que hago las maletas donde sea que esté para deshacerlas de nuevo en otro sitio... quizás un poco aventurera sí que soy. Aunque también confesaré que otra de las pequeñas cosas que me hace tremendamente feliz es, simplemente, aterrizar. Aterrizar después de cada vuelo. Es de una felicidad, ¡... indescriptible!

Si quieres conocerla más de cerca, -¡te lo recomiendo!- puedes hacerlo a través de su blog.
Los accesorios de Flakes (Ltd. Edition) cuestan entre 29.00 y 39.00 euros, y puedes adquirilos en su tienda on-line. 

¡Gracias Tamara!
*En la imagen, Anna, llevando Flakes nº1. 

lunes, 18 de abril de 2011

El jardín secreto de la T4

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"Si quieres que sea interesante, el  juego que has de jugar es menos seguro. No se puede decir de antemano que vaya a salir bien". George Stigler, hablando de innovación.

"¡No corras, Pablo!" Le decía con voz nerviosa una madre a su hijo mientras avanzábamos por la cinta transportadora de una T4 llena de luz. Pablo, de unos seis años,  había enganchado un carrito portamaletas del pasillo, y desde el interior de la cinta, lo estaba mano-dirigiendo.

Aquello (a priori) no tenía sentido: el carrito iba vacío y era su madre la que llevaba la bolsa. Pero la verdad es que Pablito estaba disfrutando de lo lindo con su prohibido de la tarde. Y es que hacer un prohibido -al menos una vez al día- debe ser bueno para la salud, seguro.

¿Por qué los arquitectos de la T4 no pensaron en incluir un pequeño jardín infantil junto a la hilera de  cafeterías, Zaras, Mangos y CH's del aeropuerto Madrid/Barajas? A lo mejor, si niños como Pablo pudieran correr de pequeños, no sentirían esa imperiosa necesidad de mayores.  Además, mire vuestra merced: ¿esos troncos amarillos que allí se parecen no son árboles gigantes?  Run Pablo, run!

viernes, 3 de diciembre de 2010

Carl Honoré (M.Slow) para Coolnalism

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Carl Honoré era el plato fuerte de la última jornada de un congreso que desde 2004 ha convertido a Elche en el protagonista del Citymarketing, esa disciplina destinada a imaginar  mejores fórmulas para dar a conocer una ciudad.  Honoré es autor de "Elogio de la lentitud",  un libro publicado en más de 15 idiomas, que llegó a nuestro país en el año 2005 de la mano de RBA editores. 

Recuerdo muy bien la impresión que me causó el libro. Lo abordé después de varios años de intenso trabajo, a la vuelta de un periplo londinense de tres meses que me devolvió a casa con el chip cambiado. En las notas que guardo había cosas escritas como ésta:  

"La velocidad en si misma no es mala. Lo que es terrible es poner la velocidad, la prisa, en un pedestal. Al principio era sólo el terreno laboral, pero ahora ha contaminado todas las esferas de nuestras vidas, como si fuera un virus: nuestra forma de comer, de educar a los hijos, las relaciones, el sexo... hasta aceleramos el ocio. Vivimos en una sociedad en que nos enorgullecemos de llenar nuestras agendas hasta límites explosivos". 

Aquel viernes por la mañana, el hombre de tallo alto nacido en Edimburgo, criado en Canadá y ahora residente en Londres, hablaba un perfecto castellano bañado en un dulce acento argentino. Periodista de profesión, comenzó su intervención contando el momento de "clic" mental que le llevó a cambiar de vida.  Fue una noche, sentado al borde de la cama de su hijo...

Como cada día,  su retoño le esperaba para que le contara un cuento al acostarse. Era casi siempre el mismo: "Blancanieves y los siete enanitos" , y el hijo ya se lo sabía de memoria, pero no le importaba: le gustaba dormirse al arrullo de la voz paternal. Pero a Carl, que llegaba a casa con el acelerador puesto y la prisa metida hasta el cuello, los siete enanitos le parecían muchos enanitos, así que aquella noche decidió acortar el cuento y quedarse sólo con tres. "Papá, pero dónde están los otros enanitos... ¡si eran siete!". Sentado al borde de la cama de su hijo, pensó: "¿Qué vida es ésta que me hace cargarme a los 4 enanitos restantes de ese momento especial que paso al final del día con mi hijo?"

CARL HONORÉ Y EL MOVIMIENTO SLOW. HISTORIA DE UNA TENDENCIA  QUE VIVE D-ESPACIO PERO AVANZA DEPRISA. 

Cuando pienso en el movimiento Slow me gusta pensar que su mejor traducción al castellano tiene parada en la estación del vocablo D-espacio, ese lugar donde cada actividad encuentra su espacio de tiempo justo: ni más... ni menos. Porque, en contra de lo que pueda parecer, este movimiento no habla de inactividad, lentitud o pasividad: En la era de la hiperactividad, del fast, fast, fast, aquí y ahora, reclama recuperar "il tempo giusto", ése que nos lleva a correr cuando es necesario... pero no todo el tiempo.

Con réplicas en ámbitos variados de la actividad humana, -desde la comida hasta las vacaciones, pasando por la comunicación slow, la moda slow, el diseño slow.... - el movimiento nos ha regalado  ideas tan sugerentes como éstas:

"Los recursos de la Tierra no son ilimitados. Por eso, un consumo sensible es vital para asegurar la continuidad de nuestro planeta. Tenemos que cambiar nuestra mentalidad, y empezar a concienciarnos de este hecho: consumir más no significa necesariamente tener un vida mejor".  Movimiento por la Slow Fashion, via Allure-Allure y El Fashionista.
"En nuestros días, la velocidad a la que fluye la información ha creado una enorme expectación en torno a la respuesta instantánea y la disponibilidad constantes, hasta el punto de convertirse en un problema personal para muchas personas, que viven agobiadas, estresadas, obsesionadas". Manifiesto Slow Communication 
"Internet nos dió un gran regalo: poder trabajar desde cualquier parte. También nos trajo un inconveniente: que ahora trabajamos casi todo el tiempo".  Idem

Manifiesto del Nissan Cube

El problema llega cuando tratamos de acelerar el curso natural de los procesos, sumergiéndonos en una ola de velocidad sin tregua para llegar a situaciones como las que contó Honoré: cerca de su casa londinense hay un gimnasio que ofrece "Speed-Yoga". (Ejem, sin comentarios).

Pero, ¿puede una ciudad,  un país, ser diseñado para vivir a la velocidad justa? Carl Honoré piensa que sí, y en el marco de aquel evento de Citymarketing, éstas fueron algunas de sus propuestas para salvaguardar y promover lo genuino y auténtico de cada ciudad, eso que lo convierte en un lugar atractivo para el turismo exterior y sus ciudadanos:

1. Favorecer espacios lúdicos al aire libre.
2. Limitar el tráfico.
3. Promover la cultura de la creatividad y la innovación.
4. Crear espacios libres de tecnología.
5. Potenciar el turismo de alta calidad.
6. Promover a las empresas que ofrezcan un alto valor añadido para sus trabajadores: vida profesional y personal, flexibilidad, modelos integrados de rendimiento, etc.
7. Armonizar horarios y diseñar nuevos modelos de control del tiempo.
8. Aprovechar lo "Slow" como punto atractivo para el turismo.

Fue interesante. Al comenzar su intervención, antes de la anécdota de los 3 enanitos, Carl Honoré comentó que sus amigos le habían hecho un poco de broma al contarles que venía a España a un congreso: "Ah, no te preocupes, en España son bastante lentos".... Sus tiros no iban por el sarcasmo, sino por la invitación a la reflexión. Una mujer de entre el público supo pillarlo al vuelo, (creo que era catalana) y en el turno de preguntas hizo una reflexión que me gustó mucho. Decía algo así como...
"Es cierto. Podría parecer que España es un país Slow, pero la realidad cotidiana de muchas personas  por horarios interminables de trabajo; Además, ahora con la crisis, trabajamos más y cobramos todavía menos, y la conciliación entre vida laboral y personal es una realidad casi imposible para muchas mujeres... Con un media de 1,5 hijos.... (...) ¿Qué tiene en realidad España de Slow?" 
Honoré contestó que efectivamente, todo apuntaba a que nos encontrábamos en una encrucijada, atrapados a medio camino entre la cultura anglosajona de la productividad, y la cultura latina del medio día cerrado, el almuerzo y la siesta. Y que sólo rediseñando esa realidad seríamos capaces de aprovechar todo el potencial de España  para ponerlo al servicio de una cultura que en realidad sí tiene mucho de "Slow", "D-espacio".

Y con esto y con la foto que Manuel de Top Cazorla nos hizo a Carl y a mí, que aquél día estaba afónica perdida y con gripe y...  Como no podía entrevistarle, se me ocurrió pedirle que escribiera, al dorso de una postal, lo que "Cool" significaba para él... "¿Pero... te duele mucho? me dijo después de garabatear "Significa hacer todo con tiempo y calma" al dorso de la postal... " No, no"  dije yo con señas y sin voz. Como dice la peli,  "... fue surrealista pero bonito". Que pases un puente muy d-espacio... ♥ 



Pd: Dedicada a Ilona Ruppel, por hacerlo posible. 
Pd: Si te interesa profundizara en el  Movimiento Slow, pincha aquí. 

viernes, 12 de marzo de 2010

Living la vida slow- ¿...en la moda?

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Se acaba esta Slow-Week,  y lo hace con un homenaje al maravilloso mundo de la moda.Y claro, la pregunta es obligada: ¿puede la Fashion ser slow? ¿Puede un mundo que se nutre de colecciones, precolecciones, colecciones crucero y ediciones limitadas vivir más despacio? Algunos piensan que sí. Que hay una manera moderada-creativa de disfrutar de la moda. 


En Coolnalism apostamos por ellos, por ese "no es lo que tengo, es lo que soy" que nos regaló la entrevista a la Coolhunter Claudine Ben-Zenou. ¡Enoooorme reto! Pero muy divertido. El texto, traducido libremente del inglés, dice así: 


"Todas las desgracias tienen su cara mala y su cara buena, y el actual clima económico no es una excepción. Porque gracias a esta crisis estamos re-pensando muchos conceptos que habíamos dado por supuestos. Hasta hace muy poco, nuestro altísimo nivel de consumo nos parecía la cosa más normal del mundo. Y aunque es cierto que precisamente ese consumismo era una de las patas que sostenía la economía occidental, la aparición de determinados movimientos a favor de la desaceleración apuntan hacia un cambio en nuestra imparable ansía por gastar.

El mundo de la moda es probablemente el que mejor refleja ese exceso de consumismo. Porque muchas veces no compramos en base a la calidad y la utilidad de las prendas que adquirimos, sino por una búsqueda de estatus social, por la posición que la compra de una determinada prenda puede darnos.

Ser más consciente de nuestra forma de comprar es fácil. Sólo tenemos que hacer un esfuerzo para intentar poner en práctica dos consejos que nunca fallan: 1) No compres compulsivamente. 2) Elimina de tu shopping-list aquellas prendas que resulten innecesarias. La clave pasa por ser un poco más selectivos con nuestro armario: sacarle el máximo partido a cada una de las prendas que habitan en él es un ritual mucho más fácil y divertido que llenarlo. 


Los recursos de la Tierra no son ilimitados. Por eso, un consumo sensible es vital para asegurar la continuidad de nuestro planeta. Tenemos que cambiar nuestra mentalidad, y empezar a concienciarnos  de este hecho: consumir más no significa necesariamente tener una vida mejor". 


¿Has probado a hacer un mercadillo -con causa o sin ella- con toda esa ropa que hace siglos que no te pones? Yo no lo había hecho nunca. Pero después de leerlo en más de una revista, y aprovechando mi última mudanza, decidí probar. Monté una merienda en casa, invitando a mis amigas a que compraran todo lo que quisieran. Prendas a 20, 10 y 5 euros. Los beneficios (140 euros) fueron para Haiti. Aparte de las risas que nos echamos prueba-que-te-prueba, tiene gracia que ahora mis amigas me llaman por teléfono para decirme: ¡ey, que hoy llevo look-Haiti
Fue guay. Es guay hacer feliz a alguien. Es guay aprender a desaprender esa necesidad de consumir que llevamos tan pegada al cuerpo. Vivir con menos, apostar por ser más. Palabrita de fashionista.

Espero que hayas disfrutado de esta semana-slow, ¡ y que tengas un buen finde! 
♥ Love it?
Slow Fashion, via Allure-Allure y El Fashionista
*Foto:  Legranphoto. Sip. ¡Es una suerte tener amigas fotógrafas!

jueves, 11 de marzo de 2010

Living la vida slow- A writer

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Año 2008. En una entrevista a Elle, Madonna confiesa que ella y su ahora ex-marido Guy Ritchie estaban tan ocupados, que dormían con la Blackberry debajo de la almohada. "No es poco romántico. Es sencillamente práctico. Estoy segura que muchas parejas lo hacen. Muchas veces me despierto en mitad de la noche y me acuerdo de algo que había olvidado. Así lo apunto y no se me olvida".

Madonna tenía razón, lo hacen más parejas. John Freeman, en su libro "The Tyranny of e-mail" cuenta también la historia de otra mujer, esta vez de Berkeley, que decía que aquello era casi peor que una infidelidad: "It's a kind of menage a trois that I didn't choose, but there is it, every day and night. There is something about that tap-tap-tap that makes me a little crazy". 

Qué gracia, uno de los slogans publicitarios de Blackberry dice así: "Connect to everything you love". Vaya.  

Tras la revolución digital, una nueva revolución se asoma a la vida de muchas personas... Esa revolución le pide a la conectividad un break a gritos. Esa revolución pide escuchar una voz, tener una personalidad, (además de quince nick-names), y vivir en paz y a gusto con ella. Pide volver a negociar de palabra, quedar para trabajar, hacerse un café, leer un libro de corrido, profundizar en un tema durante más de1h sin interrupciones constantes, y volver a disfrutar de una comida sin teléfono.

Esa revolución pide vivir una vida real además de la virtual. Escuchar la risa. Esa carcajada loca que no se oye ni por Facebook. Aunque digas jajaja. En serio. 

Por eso John Freman ha escrito un manifiesto. Freeman es el editor de la revista Granta, y además de ser  guapo (ejem) y regar las plantas (ver foto), en su oda a la comunicación-slow cuenta cosas tan interesantes como éstas:
  • En nuestros días, la velocidad a la que fluye la información ha creado una enorme expectación en torno a la respuesta instantánea y la disponibilidad constantes, hasta el punto de convertirse en un problema personal para muchas personas, que viven agobiadas, estresadas, obsesionadas. 
  • A la hora de comunicar, se trata de generar información, no sólo de pasarla. Es la bella frase de  "lo que escribimos es el resultado de nuestro pensamiento, no nuestro pensamiento". 
  • En nuestro mundo digital, parece como si los ordenadores se hubieran convertido en una extensión de nosotros mismos. ¿Estoy-on... ergo existo?  
  • El reto ante los nuevos medios pasa por gestionarlos en su justa medida. (O como decía Brûle en las predicciones de Monocle para el 2010 ("There is a kind of social media that really works for business and play. It's called having a glass of wine"). 
  • Corremos el peligro de creer en la quimera del mundo virtual: pensar que no hay límites.  Que la vida es absoluta, para siempre, todo, ahora, ya. 
  • Vivir ocupados es interesante. Vivir estresados es agobiante. 
  • Nada podrá suplantar la necesidad del ser humano de relacionarse personalmente. 
  • Internet nos dió un gran regalo: poder trabajar desde cualquier parte. También nos trajo un inconveniente: que ahora trabajamos casi todo el tiempo. 
  • La atención es uno de los recursos más valiosos de la era actual. Si la consumimos frívolamente, no nos quedará nada cuando de verdad la necesitemos. 
  • El problema de vivir en un constante "ahora" es que uno corre el peligro de perder la perspectiva, ésa que da la historia, la mirada al pasado, la distancia con el presente. 
Pero John Freeman es un tipo optimista que cree que es un buen momento de hacer algo. Por eso ha escrito este manifiesto por la "Slow Communication"... que da esperanzas, y claves, para tener vida propia más allá de la pantalla. Si quieres, puedes leerlo aquí. 

Mientras, que Viva la Vida de Coldplay en vivo y en directo, con sus desafines. Como la vida misma.


♥ Love it? 
"The Tiranny of e-mail" 
John Freeman, Scribner NY, 2010, pág. 243.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Living la vida slow- A business (la mar de fresco)

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Su negocio no tiene nombre. Un cartel azul con una ballena salpicando agua salada acompaña al rótulo que dice: "pescadería". Y eso es todo. La mente pensante que la puso en marcha  se llama José Carlos, y su negocio tiene tanto de Slow como el pescado fresco que, con el ojo todavía lúcido, espera recostado la llegada de la clientela.

Convertir tu mayor afición en el trabajo que te da de comer es el sueño de muchas personas. En el caso de José Carlos, el sueño se hizo realidad. Criado en una familia con tradición pescatera, desde sus tiempos universitarios el mar se convirtió en su compañero de aventuras. Tanto, que llegó a ser campeón de España de pesca deportiva. Durante años, José Carlos vivió de colocar sus mejores piezas en los restaurantes y pescaderías más importantes, hasta que decidió liarse el pez a la cabeza y montar su propio negocio.

"Decidí no ponerle nombre, para jugar con el concepto de barrio. Quería diferenciarme de las grandes superficies. Somos simple y sencillamente... una pescaderia. Al principio, parecía que todo eran pegas: la zona - casi toda de nueva construcción- en realidad no era un barrio. El local -pequeño- estaba ubicado en una avenida de paso... Estábamos rodeados de supermercados... Pero lo conseguimos. A la gente le puede el placer de comer bien, como la cocina de la abuela "


Su éxito guarda un secreto, y se llama innovación."La lonja de Santa Pola, un pequeño pueblo pesquero a unos 20km Alicante, aglutina la venta de pescado. Cada día, cerca de  130 barcos salen a faenar. Al llegar la tarde, sobre las 16.30h, comienza la subasta de la pesca, la que al día siguiente copará los puestos de los mercados".

Jose Carlos, conocedor de la subasta, decidió darle una vuelta de tuerca al sistema, y ofrecer el género antes que todos los demás: esa misma tarde.  Con la compra cargada en su furgoneta de color blanco nieve, regresa a Alicante tras la puja y comienza a vender esa misma tarde. Al medio día de la mañana siguiente, el producto ha volado todo, y el ciclo se repite, matarile-rilerón.

Además está el factor sorpresa: "Enseñamos a la gente productos nuevos, especies que no conocen, variedades locales sólo al alcance de esta ciudad". Y triunfa. Al fin y al cabo, ¿a quién no le gustan las nuevas experiencias?

Porque para cada día más personas, Living la vida Slow incluye recuperar ciertos ritos... como el de comer fresco. Comer sano. Comer bien. Regodearse en el antes, durante y el ummm rico-rico-rico,  placer cotidiano que, por mucho que a veces nos empeñamos en pensar lo contrario, a veces no está tan lejos, sino muy cerca... casi a tu lado.

♥ Love it? 
Movimiento Slow Food
Pescadería
Avda Historiador Vicente Ramos, 16
Tel: 96 515 97 94
Alicante- Spain 
*foto 1: José Carlos e Isabel, en la pescaderia. 
*foto 2: Dibujo que cuelga de una de las paredes. 

martes, 9 de marzo de 2010

Living la vida slow- A designer

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"As long as I still hold a pencil or pen, I will continue to push and challenge design to its very limits". John Sahs, diseñador del 3rd Generation Cube. 

Mr. Robert Cumbeford es un renombrado crítico de automoviles. Resulta que Cumbeford no da estrellas michelín a los coches porque el símbolo está reservado a los restaurantes, pero a cambio sí que regala palabras de honor a los cuatro ruedas más guays del lugar.  Según John Sahs, nuestro diseñador protagonita de esta Slow Week, la mejor crítica que le han hecho a su 3rd Generation Cube de Nissan viene de Cumbeford y dice así: Beauty? Nope. Not a Trace. Elegance? Sorry, that was left out... So why is it our Design of the Year? In a word, "CHARM". 


Su nombre es John, John Sahs. Nacido en Saigon, Vietnam, en 1968. A los cinco años emigró a  USA. Al acabar la escuela, comenzó a estudiar medicina, escogiendo asignaturas de "Artes liberales" como optativas de la carrera. Pero entonces descubrió que en realidad su plan B era su gran vocación: ¡diseñar coches!, y fue así como John cambió el bisturí por el cartabón en el Art Center College of Design.


"Si tienes una idea, aprovecha cada ocasión para enseñarla" fue la enseñanza que le trajo uno de sus proyectos de fin de carrera. Era de temática libre, corría el año 1991, y Sahs decidió diseñar el "Swatch Delivery Vehicle", un proyecto de join venture que de manera visionaria proyectaba la posibilidad de lanzar proyectos colaborativos con marcas ajenas al mundo del automóvil. Entonces sonó utópico, pero años después y con el Smart en la calle, a John la vivencia le enseñó que If you have an idea, you should take every chance to show it. (¡ay quién pudiera echarle un ojo a su cuaderno de notas...! )


Tras 15 años trabajando como diseñador -entre 1993 y el año 2000 John trabajó para Mercedes Benz, desde entonces lo hace para Nissan, en Japón-, el nuevo Cube es su mayor alegría, un coche concebido siguiendo el factor humano: "Este es un coche para los que se sienten diferentes, pero no les gusta la prepotencia. No sirve para hacer carreras. Es para quienes quieren disfrutar de su vida.". ¿Y por qué querría alguien un coche diferente si no es para llamar la atención? "Por honestidad. Para ser uno mismo. Podemos demostrar que somos únicos con nuestro coche, atrevernos a presentar lo que de verdad somos. No lo que nos gustaría ser". Marchando un

A John le gusta, por encima de todo, diseñar coches. Pero también se divierte creando mundos de fantasía. Entre sus pintores favoritos están Mark Rothko, Blinky Palmero, Mondrian, James Turrell y Jasonn Pollock. Pero no sólo. El chico disfruta desde joven con el mundo del cómic, y es fan absoluto de "Heavy metal". Y de películas de ciencia ficción como Star Wars, Blade Runner o Matrix. Y de momentos familiares en Japón, donde además ahora vive y trabaja.

Living la vida slow: "El Cube es fácil de conducir porque es fácil de entender". Si Niemeyer dijo adorar la curva, John dice diseñar vehículos asimétricos, irregulares como la vida misma: "La recta es mecánica, la curva es humana". Y su universo interior, un conglomerado de materiales naturales, formas humanas y espacios funcionales, una apuesta por un diseño más equilibrado, que en Japón ha vendido ya 1.000.000 de vehículos bajo el slogan Show me your curves- I will show you my cube. Lo dicho, we, ¿y tú?

Porque el Cube no busca ser bello, ni tampoco bonito, sino sobre todo, ser charming... El encanto de sus formas, la irregularidad de su diseño, la naturalidad de su concepto y su sencilla aspiración lo convierten en medio de comunicación (verbal y no-verbal) entre el usuario y su entorno, equipamiento que, en manos del consumidor final se convierte en un (posible) mundo mejor, porque puede llenarlo de (interesantes) significados. O como dice el teórico Paolo Volonté, The world we live in is not merely a world of things. Above all it is a world of meanings. Sí. Por eso, "Show me your curves - I 'will show you my Cube"...



♥ Love it? 
Nissan Cube
John Sahs
Entrevista a John Sahs

lunes, 8 de marzo de 2010

Celebrating la SLOW-WEEK...

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Let's Do It (Slow). ¿Te apuntas a la r.e.v.o.l.u.c.i.o.n? 

Si los rascacielos de tu city te robaron la vista de la primavera, y ayer es la fecha de entrega de la mayoría de tus trabajos...  Si la urgencia es una señorita que corre sin parar por los pasillos de tu imaginación,  y tus peores días acaban con una "prisadilla" en Elm Street; Si fast es la food que alimenta tu estómago, y tu timing no tiene-pero-pide-un kit-kat a gritos...

Si el trabajo, los productos y las relaciones que cultivas son made in love, y esperas con ilusión esa happy-hour donde vendan billetes de 5 euros a un futuro más sostenible... esta semana es para ti.

Para ti y para todos los que han dicho o están a punto de decir basta-wait. En Coolnalism, celebramos una party-loca a cámara lenta, un viaje /a pie/ en busca del talento; señales de personas, productos, blogueros y lugares que confirmen que no somos el único ser del planeta que en un instante de lucidez dijo: "Y yo, ¿... a dónde iba tan rápido?".

jueves, 13 de agosto de 2009

Y a ti... ¿qué te relaja?

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La pregunta te la hace Mary Jane's Relaxing Soda, otra nueva bebida relajante a base de extractos de hierba, fruta de la pasión, caña de azucar, agua con gas y kava, una planta originaria del Pacífico Sur, empleada como anti-estresante.

Mary Jane's Relaxing Soda- La bebida tranquila.

Nombre de la marca: Mary Jane's Relaxing Soda.
Web: www.relaxingsoda.com
Dónde están: Denver, USA.

Su historia: La historia de Mary Jane se parece a la de Slow-Cow, la bebida canadiense a base de extractos naturales de la que hablábamos en el post D-espacio. Se trata de una bebida natural con efectos relajantes y calmantes, que según Mary Jane, "provoca una sensación de eufórica relajación", parecida a la del alcohol, pero sin el terrible efecto resaca. Es perfecta para esos días que parecen eternos, una primera cita, una entrevista de trabajo, un viaje largo, hablar en público y un pequeño etc.

Son cool porque: Han intuido que la desaceleración que vivimos no es sólo ecónomica. Con un diseño cuidado y una apuesta por la venta on-line, la marca se ha aliado con American Apparel y vende un pack que incluye una camiseta con su logo... ¿un tanto zen? Son además otra buena muestra de la materialización de tendencias como la del movimiento Slow.

Eso sí, hicimos la prueba para comprar en España, y aunque estamos en la pestaña... Mary Janes todavía no viaja a nuestro país. Entre sus estrategias de comunicación tienen prevista la donación de 1$ por cada venta on-line que hagan. ¿El destinatario? La Modest Needs Foundation, una ONG que piensa que "small change has the power to make a world of difference" y busca ayudar a familias con ingresos mínimos o pequeñas ONG'S a resolver pequeños-grandes problemas, como el pago de una factura pendiente, la reparación del coche tras un accidente, o la consulta del médico.

Got it?
www.therelaxingsoda.com

lunes, 3 de agosto de 2009

D-espacio

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Las vacaciones del 2005 le cambiaron la vida a Bruno Contigiani. Milanés de nacimiento, y PR de compañias italianas de la talla de IBM, antes de aquel verano Contigiani era lo más parecido a un todoterreno profesional... hasta que un accidente en un día de excursión le obligó a parar, y la palabra "tiempo" entró en su vida.

Cómo vivir d-espacio y no morir en el intento.
Time is defined by the realisation that you do not live forever.

Nombre del movimiento: Vivere con lentezza- Slow Living.
Fundador: Bruno Contigiani
Site oficial: www.vivereconlentezza.it
Año fundación: Finales 2005.
La idea tras de si: "Rallentare quando possiamo. Correre quando debiamo". Un grupo de profesionales, hartos de llevar una vida a contrarreloj, decidieron frenar el ritmo frenético de su día a día, para mejorar su calidad de vida. Para ello, aplicaron el concepto de "tempo giusto": aplicar a cada actividad el tiempo justo, -ni más... ni tampoco menos-. Con su slogan "ralentizar cuando se pueda, correr cuando se deba", buscan devolver a cada actividad su espacio correspondiente.

El movimiento slow no es nuevo. Ya en 1986 otro italiano llamado Carlo Petrini puso en marcha el llamado "Slow food", una asociación que cuenta hoy día con 85.000 adscritos y que busca "dar la debida importancia al placer vinculado al alimento, aprendiendo a disfrutar de la diversidad de las recetas y de los sabores, a reconocer la variedad de los lugares de producción y de los artificios, a respetar el ritmo de las estaciones y del convite".

La tendencia transformada en productos de consumo va desde restaurantes de "Slow food", hasta el "Slow travelling" o las "Slow cities". En nuestro país, Begur, Pals y Palafrugell en Gerona; Mungía y Lekeitio en Vizcaya; Bigastro en Alicante; Pozo Alcón en Jaén y Rubielos de Mora en Teruel son oficialmente consideradas "Ciudades slow".

La vida lenta nos sorprende ahora con una bebida. Viene de Canadá, se llama Slow-Cow, y según cuenta su publicidad, contiene una sesión de acupuntura, una semana de vacaciones y una sesión de yoga. Parece que a Red Bull, la bebida calmante no le ha hecho ni pizca de gracia. Slow-Cow no da alas, pero ofrece una dosis importante de ingredientes naturales para relajarse y desestrarse... ¿lentamente?

Got it?
Slow-living
Vivere con lentezza
Springwise
Imagen: Resultado 1 búsqueda Google "despacio".