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miércoles, 19 de octubre de 2011

Deseos de papel

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La gente cogía un papel, escribía su deseo y lo colgaba del árbol. Así de simple, así de emocionante, así de co-creado. 

El "árbol de los deseos" lo encontré el sábado pasado en el recinto de la Volvo Ocean Race, en Alicante. Mensajes cariñosos se mezclaban con otros como éstos: "Yo de mayor quiero ser como Ronaldo". "Trabajo". "Quiero ser como Messi". (vaya con el fútbol). "Que me toque la lotería". 

lunes, 26 de septiembre de 2011

CuldeLab- Diez ideas sobre el futuro del papel (y una copa de champagne francés)

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"Reason loves emotion"- "La razón ama la emoción/ la estrategia ama la creatividad/ la metodología ama el caos/ la mesura ama el exceso
y viceversa..."

Dice el claim del estudio valenciano CuldeSac.

El pasado 15 de Septiembre se celebró CuldeLab, un foro cultural en el que participan expertos de distintas disciplinas para compartir, debatir y aportar su visión en aspectos que buscan enriquecer nuestra vida cotidiana tanto personal como profesionalmente.

En esta ocasión, el tema elegido era "El futuro del papel", y entre los invitados estaban Jason Webster (escritor) Xavi Gost, Nacho Marco (DJ y productor musical) Erin Ridley (bloguera de La Tortuga viajera) y yo (parrer sin fronteras). Éstas son 10 ideas que resumen un poco lo que hablamos y compartimos aquel día.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Libros del Asteroide y el futuro del papel impreso. Una entrevista a su editor, Luis Solano.

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Son pequeños, por eso no llegan a considerarse planetas. Son independientes, mucho más que los grandes cuerpos celestes, que viven sujetos a las leyes gravitatorias. Situados entre Marte y Júpiter, los asteroides van un poco a su órbita... pero sin salirse nunca del Sistema Solar.

La vida en estas estrellas se rige por parámetros un poco extraños para nosotros, los habitantes de la Tierra. En 1946, un piloto francés tuvo la enorme fortuna de conocer a un turista llegado a nuestro planeta. Procedía del asteroide B-612, se llamaba El Principito, y su encuentro fortuito tuvo lugar en el desierto del Sáhara.

Extractos de ese encuentro fueron publicados en un libro de niños -escrito para mayores- y, gracias a Antoine de Saint-Exupéry, miles de personas descubrieron la diferencia entre un sombrero y una serpiente boa engullendo a un baobab.