La gente cogía un papel, escribía su deseo y lo colgaba del árbol. Así de simple, así de emocionante, así de co-creado.
El "árbol de los deseos" lo encontré el sábado pasado en el recinto de la Volvo Ocean Race, en Alicante. Mensajes cariñosos se mezclaban con otros como éstos: "Yo de mayor quiero ser como Ronaldo". "Trabajo". "Quiero ser como Messi". (vaya con el fútbol). "Que me toque la lotería".




