Necesitaron 250 flip-flops para hacer este pez escultura. Lo curioso es que las sandalias eran basura: restos encontrados en la playa, de gente que debió volver en brazos a casa.
Se hacen llamar Skeleton Sea y no son un grupo de música rock. Joao Parrinha, Luis de Dios y Xandi Kreuzder son tres amantes de la naturaleza, el surf y el arte, que en 2005 decidieron transformar la basura de las playas donde surfeaban en algo bonito: esculturas, que sirvieran para concienciar sobre el efecto devastador de los residuos que tiramos al mar.


