viernes, 17 de junio de 2011

¿Qué tienen en común la innovación y el amor?


Love is in the air. ¿Será porque es viernes? El caso es que estos días volvió a suceder. Después de aquél "¿Qué tienen en común la creatividad y el amor?", la innovación hizo su aparición estelar en forma de cariño, y navegando por su universo, esto fue lo que encontré:


1. LA BÚSQUEDA DE UN TERRITORIO COMÚN: La innovación, como el amor, es la búsqueda de un territorio común, mirada abierta que no juzga, ni encajona. Y aunque a veces nos empeñamos en señalar nuestras diferencias, en realidad es mucho más lo que nos une que lo que nos separa: encontrar esa línea y levantar un trapecio que nos eleve y nos saque de la mediocridad del "esto no va a funcionar",  requiere de nuestra parte búsqueda y esfuerzo. Pero un esfuerzo comprendido en positivo: al innovar, igual que al querer, derrumbamos tabiques y somos capaces de proyectar un loft de diseño donde otros sólo ven un almacén guardamuebles.

2. ADENTRÁNDONOS EN LO DESCONOCIDO: Cada proyecto de innovación es una nueva aventura, y aunque las experiencias acumuladas nos ayudan a desarrollar un determinado feeling, lo cierto es que cada marca es un mundo y...  como en las relaciones, sólo haciendo tabulla rasa y perdiendo el miedo a equivocarnos, a cometer los mismos errores, a que salga mal -¡o salga bien!-, nos posicionamos en ese lugar donde el éxito es posible.

3. EL CLICK INESPERADO: El momento "eureka" de las relaciones bien podría parecerse al momento "click" de un nuevo proyecto. En ambos casos, las personas pasan tiempo trabajando en una dirección, ya sea ligando o profundizando sobre la historia de una marca, un proyecto, una nueva idea. En ambos casos hay una cierta planificación, que nunca es total, pero sí es la respuesta a una serie de estímulos: sin imponer, ni predisponer demasiado. Y entonces sucede: A veces lo hace en un lugar inesperado, ante un comentario que nos sorprende, o por una reacción que no esperábamos: el caso es que algo hace clic dentro de nosotros, y vemos con claridad que ya lo tenemos, que ahí está, delante nuestra.

4. COMO UN ASCENSOR HACIA OTRA REALIDAD POSIBLE: "Imitar la realidad puede ser una cosa buena. Pero inventarla es mejor, mucho mejor"*. Cuántas veces hemos escuchado aquello de: "nunca pensé que existiría una persona así". Cuántas veces, una idea nueva, cuando por fin es realidad, nos hace comprender que sí era posible, que esa realidad que deseábamos fabricar tenía sentido. La innovación, como el amor, es un ascensor que nos lleva al ático de una nueva visión, sensación de que otra vida es posible, respuesta que da sentido a una historia llena de emociones, las mismas que surgen cuando nace un proyecto nuevo, inesperado, arriesgado, innovador.

5. SIEMPRE ES CUESTIÓN DE DOS: Dicen que el amor sólo triunfa si las dos partes quieren. En los procesos de innovación, sucede algo parecido: el éxito sólo es posible cuando la apuesta es firme y rotunda por las partes implicadas. Porque la innovación, como el amor, no llega de repente: es el resultado de un proceso donde también hay momentos de incertidumbre, días malos, pequeñas o grandes crisis.... Es necesaria una importante dosis de pasión, paciencia, convicción y tesón para sobrevolar los obstáculos que surgen por el camino. La innovación, como el amor, es un grandísimo trabajo en equipo donde todas las partes involucradas son igual de importantes: si falla una, el proceso se complica.

Y me gusta pensar que al final, una y otra son una bonita aventura llena de imperfecciones. Porque como canta Vetusta Morla en su nuevo tema Mapas, "cada error en cada intersección no es un paso atrás, es un paso más".

1 comentario:

  1. Con tu mirada sobre la realidad haces que aparezcan en la realidad ideas que la realidad antes no tenía.... Bien Belén...

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