miércoles, 5 de septiembre de 2012

¿Lo ves marrón?

"The pleasure of simple things", via Explore 

Dicen las cifras -esto es muy serio- que el márrón es el más rechazado de todos los colores: "El 17% de las mujeres y el 22% de los hombres lo nombran como el color que menos les gusta", afirma Heller en "Psicologia del color"

Vaya por Dios. ¿De qué tono serán las facturas con el nuevo IVA: marrón anaranjado, marrón caqui, color coñac o castaño oscuro? 

Algo me dice que van a ser de color marrón cagalera. (uy, perdón). Heller, como es alemana, no lo incluyó en su catálogo de nombres, pero aquí es que nos va el humor castizo: alegre como la canela, marrón como el Cola-cao. 



A las puertas de un nuevo Septiembre descubro que el marrón, además de ser el color de lo feo y lo antipático, de la pereza y la necedad, es también un color supernormal: "El marrón anula el carácter de todos los colores que contiene. En él desaparece la "individualidad" de los colores básicos, por eso es el color de lo corriente, lo simple y lo honrado". 


Supernormal es un proyecto de LDLR y nothing is everything para el blog de Wonders shoes 

Ahora que todo se vuelve militar -madre-mía-madre mía, que Trafaluc está en guerra- voy a vestir mis sueños de color caqui sufrido, de ése que no se nota cuando pasa la vida en forma de paloma y te deja caer un marrón. 


¿Lista para ser una mariposa guerrillera? 

"Tira tu camisa, morena, y tiéndete junto a mí, que contigo compartiré lo que tengo", cantaban los trovadores a sus mujeres en el balcón. Y es que castaño es el color del "amor discreto" y también del amor secreto, ése que el amante no podía desvelar porque era de otra clase social. 


Yosemite Water Fall, una fotografía de Mike Matas, a la venta en su web. Y muy pronto -espero- en mi retina. 

Yo este septiembre elijo ver la vida de color marrón secuoya, pegarme a la gente que endulza las cuestas y contagiarme de su capacidad para reconocer el marrón sepia sobre un fondo black-is-back. 


"Dialogues", un proyecto de la artista Christine Wong Yap 

En serio, ni blanco ni negro: marrón. O mejor: gris pardo, de ése que sabe leer entre líneas, bucear entre las rocas y hacer glacé de cualquier tontería.


The Cigar Shop es la historia de una pequeña tienda de puros que nació en 1974. Don Antonio Martínez, un inmigrante dominicano, fue quien la comenzó. 38 años después, su hijo Jesús continúa con la tradición. Made by Hand le rinde tributo en su último video. 

Total, si en medio de lo malo siempre pasan cosas buenas, y lo bueno nunca roza la perfección, ¿qué costará vivir en marrón cuero y fumarse un buen puro en honor al instante?




 Voy a probar este Septiembre. A ver qué tal. 

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